enero 31

(atardecer en Ayamonte)


Puedo imaginarte
en las horas del día,
en el amanecer
despunta el alba
o meramente…,
cuando la noche acaba.
Bajo la tempestad
de la tormenta,
en tu figura delicada,
entre las dulces caricias
cuando los últimos rayos
de sol labraron tu mirada.

Clemen Esteban Lorenzo